Aquello que usted resiste, le esclaviza.
Aquello que usted libera le libera a usted.
Y la libertad es lo que usted es, el fluir natural de su ser-siendo, de su naturaleza original.
Los sentimientos no vienen en bloques separados o aislables.
Son el fluir de lo emocional, el fluir manifestàndose.
Resistir a uno, es resistir al fluir, insensibilizarse, dividirse, fragmentarse y generar conflicto y sufrimiento en uno.
Sin resistencia, el mismo fluir que trae los sentimientos los hace diluirse en èl.
Todos los estados son, por su misma naturaleza, impermanentes.
Sin resistencia al fluir emocional, las olas se resuelven por sì solas y el mar vuelve a ser-en-paz, vasto, inabarcable, insondable...
Sin resistencia, la verdad de lo que se Es se revela a Sì, a Sì-misma como eso que ES y que no necesita de nada externo, de ninguna condiciòn especìfica o exclusivo-excluyente para ser.
Lo que se Es, permanece inafectado, intocado, eternamente impoluto.
Se descubre asì adentro de uno mismo lo que fútilmente se buscaba fuera.
Lo que se creìa indisolùblemente ligado o asociado a tales o cuales circunstancias o condiciones, se revela ahora como intrìnseco, inherente al propio Ser-incondicionado.
Ya nada hay entonces que deba ser "buscado"...
Nada que sea "necesitado" para poder "ser" plenamente.
Y si nada hay entonces que pueda arrebatarnos este tesoro interior recièn encontrado, ¿què importancia podrìan tener nuestras circunstancias especìficas?
El miedo se ha ido...
Lo que sea que traiga la vida serà bueno...
Richard Mesones.
sábado, 8 de agosto de 2009
viernes, 17 de julio de 2009
Todos estamos buscando lo mismo, y no podemos dejar de buscar...
Lo Absoluto, la Vida Una, busca saborearse.
Uno se busca a si mismo, busca la plenitud de ser en los objetos externos que representan para nuestra psiquis particular, las cualidades inherentes al ser.
Uno cree que necesita de ese objeto o particular condición para poder sentirse de un determinado modo y que el objeto se lo concederá.
Pero no sucede así.
El noviazgo dura poco.
Y más de lo mismo no va a producir un resultado distinto.
El que busca no encuentra.
Pero el hombre está "destinado" (o des-atinado) a buscarse.
Y sólo tiene dos opciones: o buscarse fuera y perderse en la búsqueda con toda la carga de alienamiento, frustración, agotamiento e infelicidad que esto produce; o custionar las ideas impulsoras de su búsqueda y así encontrarse dentro.
Sólo así hay comunión, paz.
La vida reposa entonces en la conciencia de ser la Vida, sin "saber" lo que la vida es, sin entender nada ni explicar nada.
La luz "retorna" a su orígen; se es y se está en casa.
Sin importar lo que usted crea que busca o desea, la finalidad de la consecución de su deseo es simpre la misma, plenitud de ser, comunión, paz.
Y hasta no hallarla usted no podrá dejar de buscar; no podrá estar en paz, vivir en paz.
El "problema" o la paradoja es que usted buscando ES la falta de paz.
Todo lo que esconde la paz inherente a su propia naturaleza es su constante movimiento de búsqueda y lo que el mismo crea en usted.
Sólo cuando indaga en las ideas impulsoras de su búsqueda y ve su falsedad a la luz de su SENTIR no distorsionado, entonces su búsqueda cesa espontáneamente; y entonces naturalmente, hay PAZ.
Pero la "desición" siempre ha sido, es y será suya:
tener razón o sentirse bien, ¿Que elige usted?
Richard Mesones.
Uno se busca a si mismo, busca la plenitud de ser en los objetos externos que representan para nuestra psiquis particular, las cualidades inherentes al ser.
Uno cree que necesita de ese objeto o particular condición para poder sentirse de un determinado modo y que el objeto se lo concederá.
Pero no sucede así.
El noviazgo dura poco.
Y más de lo mismo no va a producir un resultado distinto.
El que busca no encuentra.
Pero el hombre está "destinado" (o des-atinado) a buscarse.
Y sólo tiene dos opciones: o buscarse fuera y perderse en la búsqueda con toda la carga de alienamiento, frustración, agotamiento e infelicidad que esto produce; o custionar las ideas impulsoras de su búsqueda y así encontrarse dentro.
Sólo así hay comunión, paz.
La vida reposa entonces en la conciencia de ser la Vida, sin "saber" lo que la vida es, sin entender nada ni explicar nada.
La luz "retorna" a su orígen; se es y se está en casa.
Sin importar lo que usted crea que busca o desea, la finalidad de la consecución de su deseo es simpre la misma, plenitud de ser, comunión, paz.
Y hasta no hallarla usted no podrá dejar de buscar; no podrá estar en paz, vivir en paz.
El "problema" o la paradoja es que usted buscando ES la falta de paz.
Todo lo que esconde la paz inherente a su propia naturaleza es su constante movimiento de búsqueda y lo que el mismo crea en usted.
Sólo cuando indaga en las ideas impulsoras de su búsqueda y ve su falsedad a la luz de su SENTIR no distorsionado, entonces su búsqueda cesa espontáneamente; y entonces naturalmente, hay PAZ.
Pero la "desición" siempre ha sido, es y será suya:
tener razón o sentirse bien, ¿Que elige usted?
Richard Mesones.
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